Hace un tiempo que estoy pasando por un tránsito de Saturno (planeta regente de Capricornio) en cuadratura al Ascendente. Y últimamente os aseguro que he podido identificarlo casi a diario. Proyectos que se han interrumpido, dificultades con la web, obstáculos con los que no contaba… ralentización de procesos al fin y al cabo. Así que voy a hablar un poco de lo que implica tener el Ascendente en Capricornio o pasar por un tránsito equivalente.

El Ascendente te da información sobre cómo deberías hacer las cosas para lograr su máxima eficiencia. Capricornio es un signo de tierra, responsable y disciplinado, cuyo objetivo es perseguir la excelencia. Fíjate como para ello es necesario que aparezcan obstáculos que ir superando precisamente para aprender y mejorar, y así seguir caminando hacia la máxima calidad. El peligro es que te conviertas en el enanito gruñón cada vez que te sucede algo.

La frustración no es un obstáculo en el proceso sino que te permite ver la medida de tu compromiso y hasta qué punto estás preparado para las exigencias del guion.

En cualquier proceso vital habrá obstáculos. Las dificultades son inherentes a la vida y negarlas implicaría simplemente no ser realista. La clave es pensar qué harás cuando surjan, con qué actitud querrás encararlas y qué aprenderás de cada una de ellas para la siguiente vez. Y allí es cuando Capricornio deja atrás al eterno pesimista y se convierte en líder: por tesón, porque nunca se rinde, porque cualquier cosa que te pase ya le ha ocurrido a él antes y porque al final, sabe que cada peldaño subido es un escalón menos hacia la cumbre.

Es increíble ver la cantidad de gente que de rinde justo antes de alcanzar la meta. Y no hablo de grandes hazañas, hablo de cualquier cosa que te propongas ya sea una rutina, encontrar pareja o tu gran proyecto profesional. Date tiempo, deja de juzgarte, equivócate tantas veces como haga falta y escucha la voz de tu propia experiencia.

«No se trata de que el camino sea fácil, se trata de que valga la pena»