Si has indagado un poco en tu carta te habrás dado cuenta de que una de las mayores dificultades está en integrar dos planetas fuertes pero contradictorios entre sí. Voy a ponerte el caso de los regentes de Acuario, Saturno y Urano.

Pongamos por caso que en tu carta esos dos planetas están fuertes y tienes dificultad para integrarlos a los dos. De entrada puede parecer que por naturaleza un planeta responsable y conservador como Saturno castre a Urano, más rebelde y liberal. Si eso ocurre y Saturno gana la batalla, Urano tendrá que manifestarse de alguna otra forma, aunque sea en contra de tu propia voluntad. Imagínate que sientes la necesidad de tomar una decisión rupturista en tu trabajo y tomar un rumbo nuevo. Pero finalmente no lo haces por culpa, compromiso con el empleo anterior, o sentido de la responsabilidad. Entonces el cambio vendrá impuesto desde fuera, de forma inesperada y en la peor versión de Urano. Porque el planeta tiene la necesidad de “hacerse ver” ya que tú no le has dado ese espacio.

Si por el contrario es Urano el que manda y decides soltar cualquier compromiso y cambiar de la noche a la mañana sin atenerte a las consecuencias Saturno va a ser el que tenga que venir impuesto. Ya sea en forma de crisis económica fruto de la decisión precipitada o sentimiento de culpa por dar el salto al vacío, por ejemplo.Como ves, si los dos están fuertes en carta no se trata de que uno gane al otro sino de que trabajen de la mano. Que no te resistas al cambio pero que seas consecuente con él. Fíjate como Urano sirve para romper antiguas pautas y, si respetas a Saturno, lo que sientes al hacerlo es liberación.

“Es en la limitación donde se muestra por primera vez al maestro” Goethe