Hoy 20 de marzo es el Día Internacional de la Felicidad. Según una encuesta del CIS los españoles puntúan con un 6 su grado de felicidad general. Un bien, no está mal. Pero cuando preguntan sobre felicidad laboral la cifra cambia drásticamente. Solo un 26% de la población española está feliz en su trabajo.

Más allá de la bajada de productividad que puede ofrecer un empleado desmotivado, vamos a analizar desde un punto de vista astrológico el tema en cuestión (que para eso me estás leyendo, digo yo). De entrada hay dos planetas que juegan la partida: el Sol y Saturno.

Saturno rige el sentido del deber, la recompensa por el trabajo hecho, el esfuerzo, la carrera profesional. Pero por encima de eso, tu vida está regida por tu Sol. Es decir, tu trabajo tiene que ser consecuencia de quién eres y no al revés.

Tú no te comunicas bien porque eres periodista. Has acabado siendo periodista porque no puedes evitar expresarte. Comunicar es algo nuclear en ti y hubiera dado igual que hubieras sido periodista, maestro o conferenciante (eso explica que haya hostias para acceder a un puesto de profesor en las facultades de comunicación. Te lo digo yo, que lo he intentado). A ti no se te da bien cuidar porque eres enfermera sino que acabaste dedicándote a una profesión que tenía que ver con curar porque llevas una sanadora nata dentro. ¿Me explico? Espero que sí.

Evidentemente, el hecho de haber estudiado eso y trabajar en ello cada día te da la capacidad de hacerlo mejor y tener experiencia. No estoy negando esa obviedad. Lo que estoy tratando de hacerte ver es que, una vez más, tú no eliges tu profesión sino que es ella la que acaba llamándote a ti. La famosa “llamada” religiosa debería ser algo aplicable a todas las profesiones. Debería de ser casi una necesidad vital dedicarte a lo que te dedicas porque no deberías poder evitar hacerlo de una manera u otra.

Por eso, si tienes un problema de vocación seguramente es porque detrás se esconde un problema de identidad.

Saturno, como el resto de planetas, tiene que estar subeditado al Sol. El hecho de “tener que trabajar“ (Saturno) no puede ser el motor de la decisión. Si lo hace, irás de trabajo en trabajo buscando tu vocación desesperadamente. Y no la encontrarás. Has empezado la casa por el tejado. Si en cambio has dado con lo que te gusta, cada vez aprenderás más, te sentirás fuerte para lidiar con los problemas cotidianos y serás capaz de analizar los obstáculos como oportunidades para evolucionar en tu carrera.

Si estás en crisis profesional, primero te mando el mayor de los abrazos. Yo la he tenido y fue uno de los baches más fuertes en mi vida. Porque evidentemente, si no sabía qué quería hacer, tampoco sabía cómo presentarme ante la gente ni ante la vida.

Si es tu caso quiero que te pares a pensar si el problema es de Sol (fondo) o de Saturno (forma).

Si es de Sol, para y no sigas avanzando hasta que no sepas quién eres. Conócete y así irás viendo lo que te gusta. Lo que va contigo y lo que no. Pero no des un paso más simplemente por avanzar porque estarás haciendo grande la pelota inicial.

Si tu vocación es la adecuada pero son las condiciones lo que te molesta es posible que el problema sea de Saturno. Analiza tus tránsitos para buscar el mejor momento para cambiar lo que desees.

El mundo está lleno de gente que ama lo que hace ¿por qué no estar tú en esa lista?

Si crees que yo te puedo ayudar, no dudes en contactarme. Si tu también has pasado por una crisis vocacional y quieres dejarme tu comentario aquí abajo será un placer interactuar <3