Sí, sí, has leído bien. Me pongo seria contigo porque sino me tomas por el pito del sereno respondiendo que no voy a contarte nada que no sepas. Y como estoy segura de que se te acaba de escapar una sonrisa, voy a disparar sin tregua:

1. Deja de creer que todo lo sabes. El apego a la verdad es uno de los más peligrosos que existen ya que no te permite cuestionar tus propios pensamientos. Si no pones en duda lo que piensas cierras la puerta a la evolución y, por tanto, al crecimiento personal.

2. Pregúntate porqué crees en lo que crees. Indaga cuándo y dónde creaste tu ética personal. Lo que es correcto o no bajo tus premisas morales. Cuestiónalas y fíjate en si las has construido tú o son heredadas (como pista, puedes mirar tu casa 4 o los aspectos que reciba la Luna).

3. Atrévete a mirar el lado oscuro. Sagitario es un signo de fuego, vital, energético y sobretodo optimista. Por eso no suele ser demasiado amigo de la terapia. Vive mal la adversidad y, en casos extremos, incluso puede llegar a negarla. Y seguramente ahora estarás negando que tú niegues nada y dirás en voz alta que vas al terapeuta desde hace un mucho, olvidando todo el tiempo que te resististe a hacerlo. Y espero que se te acabe de escapar otra sonrisa 😉

4. Observa porqué viajas (o sueñas con hacerlo). Poner tierra de por medio es uno de tus mecanismos de defensa. La distancia puede ayudar a clarificar ideas en un momento dado pero, si estás utilizando el viaje para escapar y evitar afrontar lo que tienes aquí, me temo que lo único que conseguirás es alargar la agonía.

5. Sigue confiando en la vida como lo haces. Vive desde la profunda conexión con quién eres en realidad y la fuerza que de ello se desprende. Al final, todo acaba bien y tú lo sabes.

Te animo a que observes si te has rebotado ante alguno de los puntos. Si es así, vuelve al punto número 1. Y ahora si, ¿me regalas una sonrisa de las tuyas? 🙂

“Decidí convertir mis heridas en mi mayor sabiduría. Y eso fue mi pase a la libertad personal” Oprah Winfrey, Luna en 4º 32′ de Sagitario