Ahora que estamos de balances por aquello de ser la última semana del año, te animo a que hagas una mirada hacia atrás. Pero no de 2017 sino de tu vida en general. Hasta donde seas capaz de recordar. Si te fijas, seguramente te has dedicado la mayor parte del tiempo a huir del dolor y acercarte al placer. Pero…¿cómo hubiera sido tu vida si hubieras estado dispuesta a vivir por igual ambas emociones?

Si lo analizas, te darás cuenta de que después del dolor viene el aprendizaje. La evolución y maduración se dan a través de la emoción negativa. Porque es la que te obliga a moverte de donde estás. Por tanto, seguramente si aprendieras a sostener cualquier emoción, negativa o positiva, sin rechazarla, tu salto de consciencia emocional sería infinitamente mayor.

Si no le tuvieras miedo a la tristeza, a la vulnerabilidad, al dolor, o al propio miedo, habría muchas menos emociones bloqueadas en tu cuerpo. Serías más libre y completa (no se si más feliz ya que la felicidad es un término muy relativo para cada uno. Para mi, por ejemplo, no tiene que ver con la alegría sino con la serenidad).

Cada vez que rechazas una emoción la estás bloqueando en tu cuerpo y eso, lejos de apartarla, la aferra más.

Y que nadie me malinterprete. Obviamente no te estoy animando a ser masoquista. Simplemente te propongo que dejes que cualquier emoción que sientas, tanto agradable como desagradable, aparezca en tu cuerpo, sea vivida con consciencia y se vaya cuando tenga que marcharse.

En mi experiencia, cuanto menos rehuyo de ese tipo de emoción, menos tiempo se queda. Se siente observada, tenida en cuenta y eso facilita el aprendizaje que haya venido a ofrecer. Cuanto menos me torturo por estar sintiendo frustración o pena, menos tiempo la siento. Y los miedos anticipatorios a que vuelvan, desaparecen por completo. Y eso me libera de mis propios monstruos. Me siento menos rígida, más flexible y confiada. Y eso me conecta con el amor y la comprensión desde las que quiero vivir.

¿Sabes de lo que te hablo? ¿Te has atrevido a meditar en el dolor este último año? Déjame tu comentario, será interesante compartir.

Espero que disfrutes de los últimos coletazos de este 2017 y te deseo la mejor de las entradas al 2018. Te seguiré acompañando con gusto….si tu quieres 🙂