Sí, has leído bien. Los planetas de los que hablamos en astrología no te hacen nada como tales ni te hacen llevar a cabo una acción u otra. Ni siquiera son los causantes de tus emociones. Los astrólogos trabajamos bajo el principio de correspondencia que describe una similitud entre lo que sucede arriba y lo de abajo.

Dicho de otra manera, Marte no te hace actuar. Cuando Marte está en tránsito fuerte en tu carta describe un tipo de fuerza que ahora tú estás viviendo a nivel interno. Marte me habla de tu ira, de tu energía vital, de tu reactividad, de tu valentía. Esas que tú ya tienes sin que Marte ni siquiera exista. Lo que hace el planeta es moverse al mismo ritmo que ese patrón interno tuyo, por eso, cuando veo que uno se mueve arriba, se que el otro también se mueve abajo. Sin que el de arriba le haga nada al de abajo, insisto, son dos hojas que bailan al mismo son, por eso sé que si se mueve una, la otra también lo hace.

Que entiendas este concepto es fundamental si quieres utilizar la astrología como guía y si quieres acallar esas voces que dicen “no creer”. No se trata de creer en nada sino de entender cuál es el origen de lo que te pasa. Y a veces, mirar adentro es difícil porque estás demasiado empapada. Mirar algo que funciona de la misma manera afuera te permite ser más objetiva y actuar de manera más directa y efectiva.

Por eso, cuando no sepas lo que te pasa o por qué te pasa, te puede ir bien mirar lo que está sucediendo en el cielo y así entender qué planetas están interactuando entre sí y qué buscan con sus movimientos.

Pide tu consulta de tránsitos aquí