Hay momentos en los que tienes la sensación de que algo más grande que tú te impide avanzar. Esto sucede cuando tenemos un tránsito de Saturno. Todo se frena. Puede ser muy frustrante y desgastante a menos que entiendas de qué va el asunto: no estás preparado/a para lo que pretendías. Aún no es el momento. Pero no solo es cuestión de dejar pasar el tiempo (esto sería igual o más frustrante) sino que la clave está en comprender cuál es el aprendizaje implícito de todo esto, cuáles son las normas del juego en este período y qué cosas sí puedes hacer para continuar caminando.

Déjame tu mail aquí para que te pueda enviar el vídeo donde te lo explico y el vídeo para que puedas saber si estás teniendo el tránsito o no.