No se si a ti te sucede, a mi sí, y es que tiendo a tener el mismo tipo de relaciones. Y no hablo de que entre ellos se parezcan sino de que puedo reconocer en mi un mismo tipo de comportamiento.

Cuando hablamos de pareja lo habitual es prestar atención a Venus y fijarnos en lo que nos gusta del otro, nos equilibra y nos da placer. Pero hoy voy a invitarte a que mires tu Luna para identificar el patrón básico emocional que hace que la historia se repita.

Te recuerdo que la Luna te permite ver qué es lo que buscas para que te nutran emocionalmente. Y para cada uno de nosotros “nutrir” significa una cosa distinta. Que te reconozcan laboralmente, si tu Luna está en Capricornio; que tu pareja se adelante a tus necesidades, si la tienes en Cáncer; o que seas visible para el grupo, si la tienes en Acuario, por ejemplo. Todas ellas tienen algo en común: repiten un patrón básico que, como ya te conté, viene muy marcado por la relación con la figura materna. Así que cortar el cordón umbilical va a ser el primer paso para poder tener relaciones sanas o, por lo menos, honestas contigo misma.

De momento todo parece bastante obvio, ¿verdad?. Aquí es donde entra en juego la pareja. Seas consciente o no, lo que buscas en el otro es que revalide tu patrón básico. Si mi patrón me dice que cuando me aman me hacen sufrir, algo típico de la Luna en Escorpio, voy a buscar parejas que no me lo pongan nada fácil porque así siento que me aman. En otras palabras, así verifican mi esquema mental y eso me hace sentir segura.

Cuando te aferras a tu patrón básico te quedas atrapado en la repetición de pautas. La astrología, y la terapia en general, permite hacerlo aflorar y poner manos a la obra en el asunto. Y así salir del atasco y evolucionar.

¡Y no te pienses que me olvido de Venus!. A partir de aquí entran en juego los contratos ocultos que todos tenemos con nuestras parejas. Diferente con cada una de ellas, según las cartas. Pero de eso te hablaré en otro post si te apetece 😉

«Creo que todos los eventos que suceden en la vida son una oportunidad de elegir el amor sobre el miedo» – Oprah Winfrey –